ATM y Bruxismo

ATM
La mandíbula se une al resto del cráneo justo delante de los oídos. La articulación que los conecta es la articulación temporomandibular (ATM). Estas iniciales se refieren a la articulación en sí misma y no es el nombre de una enfermedad o diagnóstico. Las personas con patologías en la ATM manifiestan generalmente problemas en los músculos masticatorios.

La presencia de ruidos articulares en la ATM es muy común en la población general. Los problemas de ATM son más comunes en mujeres que en hombres. Al igual que cualquier otra articulación (cadera, hombro o muñeca), la ATM y los músculos de la mandíbula pueden sufrir un esguince o lesionarse. Esta lesión puede ser el resultado de un traumatismo en la mandíbula o bien de un microtrauma prolongado debido a malos hábitos orales, siendo posibles también otras causas.

Sólo el diagnóstico de un odontólogo especialista en ATM puede determinar qué trastorno temporomandibular (TTM) presenta el paciente, ayudándole a tratar y mejorar las molestias que padece.

Bruxismo
Una de las patologías más frecuentes de la ATM es el bruxismo, término con el que se conoce la acción de apretar o rechinar de los dientes, producido generalmente durante el sueño. Las personas que padecen bruxismo responden de forma afirmativa a alguna de las siguientes preguntas:
•¿Nota que aprieta o rechina los dientes mientras duerme?
•¿Siente chasquidos de la mandíbula en la zona del oído al abrir la boca?
•¿Tiene los dientes desgastados?
•¿Presenta dolor en los músculos de la cara, cuello o cervicales, así como dolores de cabeza por la mañana?
•¿Durante el día nota que aprieta los dientes?

El diagnóstico del bruxismo requiere de una exploración clínica y radiológica, prestando atención a signos visibles como: desgastes dentarios, fisuras en el esmalte, fracturas dentarias, chasquidos articulares al abrir y cerrar la boca, luxaciones e incluso artrosis.

Clínica Orellana pone a su disposición odontólogos especialistas en Trastornos Temporomadibulares y fisioterapeutas craneofaciales, quienes le ayudarán a mejorar sus molestias y a prevenir complicaciones.

Nuestros tratamientos conservadores incluyen el uso de férulas de descarga Michigan. Este tipo de férula, mucho más rígida que otras, se confecciona de forma individual y personalizada para cada paciente, logrando una adaptación perfecta a sus dientes y a su boca.
La férula Michigan se utiliza por la noche y se coloca generalmente sólo en la arcada superior, impidiendo que esas piezas dentales entren en contacto con las de la arcada inferior. De esta forma, se evita el desgaste de los dientes y se reduce tensión muscular de la mandíbula, la cual provoca el rechinar de los dientes, induciendo a la relajación de los músculos faciales y por tanto, aliviando dolores de mandíbula, cabeza, cuello y cervicales.