Periodoncia

Las enfermedades periodontales afectan al periodonto, que es el área que rodea el diente. El periodonto está compuesto por la encía, el hueso alveolar, el cemento radicular, el ligamento periodontal y la raíz del diente. La periodoncia se dedica a la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades periodontales, las cuales son muy comunes entre la población y afectan a pacientes de cualquier edad.
Los principales síntomas de la enfermedad periodontal son inflamación, enrojecimiento y sangrado durante el cepillado, retracción de encías, separación o cambio en la posición dentaria, mal sabor de boca o mal aliento (halitosis), hipersensibilidad dental, etc. Sin embargo, también llegar a desarrollarse de forma asintomática, por lo que es muy importante acudir periódicamente al dentista para una revisión general.


Existen dos fases en el desarrollo de la enfermedad periodontal:
• Gingivitis: inflamación superficial de la encía. Su principal manifestación es el sangrado.
• Periodontitis: inflamación profunda de la encía y del resto de tejidos que sujetan al diente. Puede localizarse en alguna zona concreta o afectar a la totalidad de la boca. Es vital un diagnóstico precoz y en su caso, un tratamiento para evitar que la enfermedad periodontal progrese hacia el caso más grave. Esto es, destrucción del hueso que soporta los dientes y pérdida dental.

Los tratamientos aplicados en Clínica Orellana para frenar la enfermedad periodontal dependen de la fase en la que se encuentre. Abarcan desde una limpieza profesional hasta el raspado, alisado y pulido radicular que eliminan tanto el sarro como la placa dental y reducen la inflamación.

Una vez finalizado el tratamiento, en Clínica Orellana recomendamos realizar visitas periódicas de mantenimiento según el protocolo establecido por el periodoncista. Estos mantenimientos se realizan con una periodicidad de 3 a 6 meses.