El deseo de lucir una sonrisa más blanca y luminosa es cada vez más habitual, motivo por el que el blanqueamiento dental se ha convertido en uno de los tratamientos estéticos más demandados en las clínicas odontológicas.

Lo mismo ocurre con las carillas dentales, aunque, en este caso, no se busca exclusivamente una mejora del tono de las piezas dentales, sino también de la forma, la posición y la homogeneidad de la dentadura en general. Por eso las carillas se utilizan en casos muy concretos en los que incluso puede haber alguna fisura, manchas, mala posición…

Teniendo todo esto en cuenta, una duda frecuente entre los pacientes que se plantean someterse a un blanqueamiento dental es si pueden hacerlo si ya llevan carillas, especialmente en casos en los que han pasado algunos años desde su colocación.

Para responder con rigor a esta cuestión es necesario entender primero cómo actúa el blanqueamiento dental y cómo se comportan los materiales con los que se fabrican las carillas ante la aplicación de esta técnica. ¿Tú también te estabas planteando realizar un blanqueamiento dental con carillas? Pues si es así, este post te interesa.

Blanqueamiento dental con carillas: lo que debes saber

El blanqueamiento dental actúa exclusivamente sobre el esmalte natural del diente mediante la acción de agentes oxidantes, como el peróxido de hidrógeno o el peróxido de carbamida.

Estos compuestos penetran en la superficie del esmalte y eliminan las moléculas que causan la pigmentación que hace que los dientes luzcan más amarillos o amarronados. Sin embargo, este proceso no tiene efecto sobre materiales restauradores como la cerámica, la porcelana o las resinas compuestas, que son los que se utilizan para fabricar las carillas dentales.

Por tanto, si ya llevas carillas, un blanqueamiento dental no servirá para nada ya que no modificará su tono al no ser efectivo sobre ese material.

Si te sometes al blanqueamiento dental con las carillas lo que puede ocurrir es que se aclaren solo los dientes naturales adyacentes, lo que puede generar un contraste estético indeseado.

Por eso, lo más recomendable es realizar el blanqueamiento dental antes de colocar las carillas, de modo que se pueda igualar el tono de las restauraciones al nuevo color de tus dientes.

Si ya llevas carillas y notas que han perdido luminosidad, el odontólogo puede realizar una pulido profesional para eliminar posibles manchas superficiales, pero no es aconsejable aplicar agentes blanqueadores sobre ellas. Y si el cambio de color es notable, quizá sea necesario reemplazarlas.

Consejos para mantener las carillas limpias y los dientes más blancos

Ahora que ya sabes que no es posible realizar un blanqueamiento dental con carillas, si las llevas, deberías prestarles más atención y cuidarlas para conservarlas en perfecto estado.

Es fundamental mantener una buena rutina de higiene y seguir algunas pautas sencillas como estas que te resumimos a continuación:

    1. Cepíllate tras cada comida con un cepillo de cerdas suaves y una pasta no abrasiva.
    2. Utiliza hilo dental o irrigador para eliminar la placa en los márgenes gingivales.
    3. Evita bebidas pigmentantes como el café, el té o el vino tinto, y olvídate del tabaco.
    4. Acude al dentista al menos dos veces al año para revisiones y limpiezas profesionales.

Si aún no has realizado ningún tratamiento de estética dental y te gustaría mantener tus dientes naturales más blancos, puedes pedir cita en nuestro centro para someterte a un blanqueamiento dental en Chamberí. O también podemos estudiar la posibilidad de colocar unas carillas dentales que mejoren tanto la estética como aspectos funcionales de tu boca.

Y si ya disfrutas de unas carillas y quieres que estas se conserven en perfecto estado y, sobre todo, mantengan el tono inicial, solo tienes que seguir unas pautas de higiene y realizar revisiones periódicas, además de evitar el tabaco y controlar la ingesta de café. Pásate por  Clínica Orellana si quieres lucir una sonrisa impecable.