Colocar un implante dental es el procedimiento más seguro, predecible y efectivo que existe para restaurar una pieza dental que se ha perdido, ya sea por enfermedad o traumatismo. Sin embargo, no todos los pacientes presentan las condiciones óseas ideales para recibir un implante de manera inmediata y exitosa. De hecho, muchos pacientes que acuden a nuestra clínica presentan una importante deficiencia de masa ósea que dificulta seriamente la viabilidad de un tratamiento de implantología tradicional. ¿Qué hacemos en estos casos en los que debemos colocar implantes con poco hueso? Pues recurrir a algunas de las técnicas alternativas que hoy te explicamos en este post.

¿A qué se debe la falta de hueso de muchos pacientes?

Que un paciente acuda a nuestra clínica especializada en colocación de implantes dentales en Madrid Centro y presente una notable carencia de masa ósea es relativamente habitual. Porque esta falta de hueso es sufrida por muchas personas debido a causas muy diversas: ya sea por la pérdida dentaria total, por la reabsorción progresiva, por sufrir enfermedades periodontales graves o, incluso, por traumatismos. Ante esta situación, surge la pregunta que nos planteábamos al comienzo de este artículo: ¿es posible colocar implantes con poco hueso? La respuesta es sí, pero gracias a técnicas específicas como estas que a continuación te explicamos por ser las más utilizadas y efectivas en estos casos:

1.- Injertos óseos

Recurrir a un injerto óseo es una de las técnicas más extendidas. Consiste en añadir hueso mediante un injerto que puede provenir del propio paciente (autoinjerto), de un banco de tejidos (alogénico), de origen animal (xenoinjerto) o sintético. Su objetivo es aumentar el volumen óseo en la zona edéntula para que el implante quede estable. Entre sus beneficios destacan la posibilidad de lograr un soporte sólido y duradero, así como la versatilidad para aplicarse en diferentes localizaciones de la arcada dental.

2.- Elevación de seno maxilar

Se utiliza cuando la colocación del implante con poco hueso tiene lugar en la arcada superior donde la proximidad del seno maxilar y la reabsorción ósea dificultan el proceso. La técnica consiste en levantar la membrana sinusal y rellenar el espacio con material de injerto óseo, creando una base adecuada para el implante. Su mayor ventaja es que permite rehabilitar zonas que, de otra manera, serían imposibles, ofreciendo resultados estables y predecibles en el tiempo.

3.- Expansión ósea o split crest

Cuando el problema no es la altura, sino el grosor del hueso, la expansión ósea es una opción eficaz que permite culminar con éxito muchos tratamientos de implantología en casos de poco hueso. Se realiza mediante la apertura controlada de la cresta alveolar y la inserción progresiva de instrumentos que ensanchan el hueso, generando espacio suficiente para alojar el implante. Esta técnica evita injertos adicionales y permite un tratamiento menos invasivo con tiempos de recuperación más cortos.

4.- Técnica del encofrado (Técnica Khoury)

La llamada técnica del encofrado es otro procedimiento avanzado de regeneración ósea para pacientes con poco hueso. Consiste en obtener del propio paciente, habitualmente de la rama ascendente mandibular, láminas delgadas de hueso cortical con las que se creará una especie de cofre que delimita el espacio en el que se quiere fomentar un crecimiento óseo. En ese cofre se compactarán virutas de hueso esponjoso (en la mayoría de casos obtenidas también del propio paciente) para favorecer la formación de nuevo hueso en ese espacio. De este modo se logra reproducir de manera muy fiel la estructura, la vascularización y la biología del hueso humano natural para poder colocarle después un implante.

5.- Implantes corticales

Este tipo de implantes se caracterizan porque están diseñados específicamente para anclarse en el hueso cortical ante la ausencia de una buena masa ósea maxilar que permita seguir un tratamiento de implantología convencional. Por eso se recurre al hueso basal en el cual se puede realizar una fijación del implante segura, estable y duradera. Y sin que sea necesario recurrir a injertos ni a otras soluciones complejas.   Como ves, la insuficiencia ósea ya no es un obstáculo insalvable para realizar un proceso de implantología. Gracias a estas técnicas (y a alguna más que no hemos incluido hoy en este artículo para centrarnos en las más utilizadas) es posible restaurar la función masticatoria y la estética dental con resultados altamente predecibles. Ahora bien, la elección de la alternativa más adecuada para un paciente que tiene que colocar un implante con poco hueso dependerá de la valoración de un especialista en implantología como los que te esperan en Clínica Orellana. Ven a vernos si quieres mejorar la funcionalidad y estética de tu boca mediante técnicas fiables y poco invasivas.